levantar persona mayor del suelo paso 1: gira a la persona de lado

Cómo levantar a una persona mayor del suelo de forma segura

Cómo levantar a una persona mayor del suelo tras una caída

Saber cómo actuar después de una caída puede evitar lesiones tanto en la persona mayor como en el cuidador. Antes de levantarla, es fundamental comprobar si hay señales de alarma, usar una técnica segura y pedir ayuda si existe dolor, confusión o sospecha de fractura.

Artículo revisado por el equipo de Atès a Casa | Atención domiciliaria profesional en Valencia

Idea clave: después de una caída, el primer impulso suele ser levantar a la persona cuanto antes. Sin embargo, hacerlo “a pulso” puede agravar una fractura o provocar lesiones en el cuidador.

¿Cómo levantar a una persona mayor del suelo?: la importancia de la técnica frente a la fuerza

Como especialistas en movilidad geriátrica, sabemos que una caída es un evento estresante tanto para la persona mayor como para su cuidador. Sin embargo, la reacción instintiva de levantar a la persona “a pulso” es uno de los errores más habituales y peligrosos.

El levantamiento manual por fuerza bruta no solo aumenta el riesgo de lesiones lumbares en el cuidador, sino que también puede agravar fracturas, provocar dolor o causar desgarros musculares en la persona mayor.

El objetivo de esta guía es sustituir el esfuerzo físico excesivo por una técnica segura. Utilizar la maniobra adecuada permite aprovechar el propio peso corporal, la colaboración de la persona y los apoyos disponibles para que el levantamiento sea una transición controlada hacia la seguridad.

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¿Qué hacer antes de intentar levantar a la persona?

Antes de realizar cualquier maniobra, es fundamental hacer una valoración rápida. No conviene mover a la persona inmediatamente. Un minuto de observación puede prevenir complicaciones graves.

  • Estado de consciencia: pregunte su nombre, si sabe dónde está y qué ha sucedido.
  • Localización del dolor: identifique si hay dolor intenso en cadera, espalda, cuello, cabeza, brazo o pierna.
  • Signos físicos: observe si hay deformidades, sangrado, una extremidad girada o una pierna aparentemente más corta.
  • Movilidad básica: pregunte si puede mover los dedos de las manos y de los pies.

Cuándo no hay que mover a la persona y llamar al 112

No intente levantarla y llame inmediatamente a emergencias si detecta:

  • Pérdida de conciencia, aunque haya sido momentánea.
  • Sospecha de fractura de cadera, incapacidad para apoyar peso o pierna girada hacia fuera.
  • Sangrado abundante o deformidades óseas evidentes.
  • Dolor intenso en columna, cuello o cabeza.
  • Confusión mental severa después del golpe.
  • Imposibilidad para mover una extremidad.

Técnica de levantamiento paso a paso: el método de apoyo

Si la persona está consciente, orientada y no presenta señales de lesión grave, el uso de una silla estable suele ser el método más seguro.

  1. Giro hacia el costado: ayude a la persona a girarse lentamente hacia su lado más fuerte.
  2. Posición de cuatro patas: anímela a colocarse en posición de gateo, con manos y rodillas apoyadas.
  3. Uso de una silla estable: coloque una silla firme delante. Debe estar apoyada contra una pared o ser suficientemente estable.
  4. Posición de semiarrodillado: indique que apoye las manos en el asiento y adelante una pierna, apoyando el pie con firmeza.
  5. Impulso final: acompañe el movimiento mientras la persona se empuja hacia arriba para sentarse en la silla.

Nota de seguridad: realice cada transición con pausas. La lentitud ayuda a prevenir mareos por cambios bruscos de presión.

¿Cómo levantar a la persona del suelo si no tenemos objetos de apoyo cercanos?

Si no hay mobiliario disponible, el cuidador no debe intentar levantar a la persona a pulso. En estos casos hay que usar el cuerpo como soporte, mantener la espalda recta y evitar tirones.

Existen dos variantes según la posición y la colaboración de la persona:

  • Técnica frontal de sujeción: con la persona a cuatro patas, el cuidador flexiona las rodillas con la espalda recta y acompaña el movimiento desde una posición estable, sin tirar de brazos ni axilas.
  • Técnica de apoyo posterior: si la persona no puede ponerse a cuatro patas, el cuidador puede colocarse detrás para ofrecer apoyo progresivo, siempre que no haya sospecha de lesión.

Regla de oro: nunca tire de los brazos o de las axilas. Puede provocar luxaciones de hombro, dolor, lesiones musculares o desgarros en pieles frágiles.

Levantar del suelo mediante sábanas, toallas o mantas

Si la persona no puede levantarse por agotamiento, fragilidad o debilidad, pero se encuentra en una zona fría o peligrosa, pueden utilizarse textiles como herramientas de transferencia.

Coloque una sábana o manta debajo del cuerpo mediante giros laterales suaves. El objetivo es deslizar, nunca arrastrar. Así se reduce la fricción sobre la piel, que en muchas personas mayores es muy fina y vulnerable.

Esta técnica puede servir para desplazar a la persona a una zona más segura mientras llega ayuda, pero no debe sustituir a la valoración sanitaria si existe dolor, golpe fuerte o sospecha de lesión.

Consideraciones especiales según la edad y el estado físico

  • Personas alrededor de 70 años: si conservan movilidad, puede fomentarse la colaboración activa, siempre con cuidado y sin forzar.
  • Personas de 80 años o más: conviene asumir mayor fragilidad ósea, posible osteoporosis y más riesgo de fractura. Los movimientos deben ser lentos, asistidos y sin presión directa sobre articulaciones.

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Podemos ayudarte con cuidadores a domicilio para apoyo en transferencias, movilidad, higiene, acompañamiento y prevención de caídas.

Maniobras para levantar a una persona mayor de la cama

La transferencia de la cama a la sedestación o a la posición de pie es un momento de riesgo, especialmente por la hipotensión ortostática, es decir, la caída brusca de la tensión al incorporarse.

  1. Giro y aproximación: flexione las rodillas de la persona y gírela suavemente hacia el borde de la cama.
  2. Incorporación del tronco: acompañe hombros y piernas, manteniendo su espalda recta y evitando cargar el peso con la zona lumbar.
  3. Espera preventiva: una vez sentada, espere entre 30 y 60 segundos antes de ponerla de pie.

Esta pausa permite que el sistema circulatorio se estabilice y reduce el riesgo de mareo o desmayo.

Herramientas y productos de apoyo recomendados

Para personas con dependencia elevada, las ayudas técnicas son fundamentales para evitar lesiones en la persona mayor y en el cuidador.

Producto de apoyoFunción principal
Discos giratorios de sueloPermiten rotar a la persona sin que el cuidador tenga que pivotar con todo el peso.
Tablas de transferenciaFacilitan el deslizamiento entre cama, silla o silla de ruedas sin cargar peso directamente.
Cinturones de movilizaciónOfrecen puntos de agarre seguros alrededor de la cintura.
Grúas o sillas elevadorasPermiten levantamientos mecánicos en casos de dependencia elevada.
Asideras y apoyos fijosAyudan a recuperar autonomía y aportan puntos de apoyo seguros en casa.

Prevención: ¿cómo reducir el riesgo de futuras caídas?

La mejor intervención es evitar que la caída vuelva a producirse. Para ello conviene revisar el entorno, los hábitos y el estado de salud de la persona mayor.

  • Entorno: instalar luces con sensores de movimiento y eliminar alfombras, cables o muebles que dificulten el paso.
  • Salud: revisar medicación con el médico, especialmente fármacos que puedan provocar mareos o somnolencia.
  • Hábitos: usar calzado cerrado con suela antideslizante y evitar caminar solo con calcetines o zapatillas abiertas.
  • Apoyos: valorar barras, asideras, andador, bastón, silla de ducha o ayudas técnicas según el caso.
  • Supervisión: si hay caídas repetidas, conviene contar con apoyo domiciliario o valoración profesional.

Preguntas frecuentes sobre cómo levantar a una persona mayor del suelo

¿Cuánto tiempo es seguro que una persona mayor permanezca en el suelo tras una caída?

Debe permanecer en el suelo el menor tiempo posible, siempre que pueda moverse sin riesgo. Una permanencia prolongada puede aumentar el riesgo de frío, deshidratación, dolor, lesiones por presión o complicaciones. Si hay sospecha de lesión importante, no debe movilizarse y hay que llamar al 112.

¿Qué hacer si la persona mayor se niega a recibir ayuda después de una caída?

Conviene hablar con calma, sin confrontación, y explicarle que permanecer en el suelo puede ser peligroso. Si persiste la negativa, hay dolor, confusión o sospecha de lesión, es recomendable contactar con el médico, teleasistencia o servicios de emergencia.

¿Cómo saber si puede haber una fractura oculta después de una caída?

Algunas señales de alarma son dolor intenso, incapacidad para mover o apoyar una extremidad, deformidad visible, una pierna aparentemente más corta o rotación externa del pie. Ante cualquiera de estos signos, no se debe levantar a la persona y hay que solicitar ayuda médica urgente.

¿Cuándo hay que llamar al 112 si una persona mayor se cae?

Hay que llamar al 112 si existe pérdida de conciencia, sospecha de fractura de cadera, sangrado abundante, deformidad ósea, dolor intenso en cuello o columna, confusión mental severa o imposibilidad para mover una extremidad.

¿Es correcto levantar a una persona mayor tirando de los brazos o de las axilas?

No. Tirar de los brazos o de las axilas puede provocar luxaciones de hombro, dolor, desgarros musculares o lesiones en pieles frágiles. Es más seguro usar apoyos estables, pedir colaboración si la persona puede moverse y realizar transiciones lentas.

¿Cuál es el método más seguro para levantar a una persona mayor del suelo si está estable?

Si la persona está consciente, orientada y no presenta signos de lesión urgente, el método más seguro suele ser usar una silla estable como apoyo. La persona gira de lado, pasa a cuatro patas, apoya las manos en la silla, adelanta una pierna y se impulsa lentamente hasta sentarse.

¿Qué se debe comprobar antes de intentar levantar a una persona mayor del suelo?

Antes de moverla hay que comprobar su estado de conciencia, preguntar qué ha ocurrido, localizar el dolor, observar si hay deformidades, revisar si puede mover manos y pies y valorar si existen signos de fractura, sangrado o dolor intenso en cabeza, espalda, cuello o cadera.

¿Qué hacer si no hay una silla u objeto de apoyo cerca?

Si no hay objetos de apoyo, el cuidador debe evitar levantar a la persona a pulso. Puede servir como soporte con la espalda recta y las rodillas flexionadas, pero si la persona no colabora, está débil o hay sospecha de lesión, es preferible pedir ayuda profesional.

¿Se pueden usar sábanas, toallas o mantas para mover a una persona mayor caída?

Sí, pueden usarse como ayuda para deslizar a la persona si está en una zona fría o peligrosa y no puede levantarse. El objetivo es deslizar, no arrastrar, para reducir la fricción sobre la piel y evitar abrasiones o lesiones.

¿Por qué hay que hacer pausas al levantar a una persona mayor?

Las pausas reducen el riesgo de mareo por cambios bruscos de presión, especialmente en personas mayores con fragilidad, medicación antihipertensiva o riesgo de hipotensión ortostática. Cada transición debe realizarse de forma lenta y controlada.

¿Cómo prevenir nuevas caídas en personas mayores?

Para reducir el riesgo de caídas conviene retirar alfombras y cables, mejorar la iluminación, usar calzado cerrado con suela antideslizante, revisar la medicación y valorar ayudas técnicas como asideras, cinturones de movilización o grúas si existe dependencia elevada.

¿Atès a Casa puede ayudar con movilizaciones y prevención de caídas en Valencia?

Sí. En Atès a Casa ofrecemos ayuda a domicilio para personas mayores en Valencia, con apoyo en movilidad, transferencias, higiene, acompañamiento, supervisión diaria y prevención de caídas según las necesidades de cada familia.

Conclusión y recomendación final

La seguridad debe proteger tanto a la persona mayor como al cuidador. Si las caídas se vuelven recurrentes, si cada transferencia genera miedo o si el cuidador empieza a tener dolor de espalda, es momento de buscar apoyo profesional.

Una cuidadora formada no solo ayuda a movilizar correctamente. También puede detectar riesgos en casa, acompañar en los desplazamientos, facilitar rutinas seguras y reducir la carga física y emocional de la familia.

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