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Servicio doméstico: evolución y desarrollo

abril 05, 2019 - by LorDaViD - in empleadas de hogar

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Desde nuestra agencia de servicio doméstico en Valencia, vamos a tratar en este artículo, la relación entre el servicio doméstico y el desarrollo, que ha sido poco explorado.

¿Cómo puede influir el desarrollo, es decir, el crecimiento económico y la modernización en la evolución del servicio doméstico y cómo puede estar influenciado este servicio doméstico (definido como el trabajo doméstico y el cuidado de los niños realizado por una persona que no es pariente a cambio de una remuneración.?

 

I. Desarrollo y servicio doméstico: Posibles relaciones

Qué hace que el servicio doméstico evolucione.Una hipótesis común es que el crecimiento económico va de la mano con la contracción de la industria de servicios domésticos por al menos tres razones:

  • El crecimiento económico aumenta el empleo, permite mayores ingresos y diversifica las oportunidades de trabajo. En comparación con otros trabajos, el servicio doméstico se vuelve menos deseable debido a sus bajos salarios, largas jornadas laborales, relaciones de dependencia y paternalismo, abuso, informalidad, etcétera.
  • El crecimiento económico establece condiciones materiales y técnicas que pueden simplificar las tareas domésticas. Por ejemplo, las casas grandes son sustituidas por apartamentos más pequeños. La urbanización acerca más los servicios y suministros que ayudan en las tareas domésticas, como la lavandería, la preparación de alimentos y el cuidado de los niños. Los avances en la infraestructura (por ejemplo, electricidad, agua corriente y agua caliente) permiten el uso de licuadoras, estufas, lavadoras, lavavajillas, hornos de microondas y aspiradoras, todo ello para facilitar las tareas domésticas.
  • Los cambios culturales que a menudo acompañan al desarrollo pueden reducir la incidencia del servicio doméstico. Por ejemplo, es posible que los hogares más pequeños no necesiten tanta ayuda interna, y emplear a un empleado doméstico puede llegar a ser “anticuado” o “políticamente incorrecto”.
  • El crecimiento económico suele ir acompañado de un aumento de la urbanización y la migración a las zonas urbanas, y es precisamente en las zonas urbanas y entre los trabajadores migrantes donde florece el servicio doméstico.
  • El trabajo doméstico puede ser un medio para incorporar a los empleados, a un mundo de trabajo asalariado recientemente instituido y para “modernizar” a las personas de las regiones rurales o menos desarrolladas.
  • La creciente participación de las mujeres en la fuerza laboral puede requerir ayuda doméstica. Incluso con la modernización, algunas tareas domésticas, como la limpieza y el cuidado de los niños, no pueden realizarse simplemente comprando o utilizando productos manufacturados.

Estas actividades siguen siendo igual o más intensivas en mano de obra, dadas las tendencias de clase hacia el ambientalismo, lejos de los alimentos precocinados y las soluciones tecnológicas, hacia las fibras naturales, etc.

Al mismo tiempo, las normas de higiene, la limpieza del hogar y el cuidado de los niños pueden aumentar, lo que hace que estas tareas requieran aún más tiempo.

  • La transición demográfica puede aumentar la necesidad de asistencia domiciliaria para los ancianos.
  • Los cambios de mentalidad, especialmente en lo que se refiere a lo que significa ser “moderno”, pueden incitar a la gente a contratar empleados domésticos. Las familias pueden emplear el servicio doméstico para dedicar las horas no laborables a actividades que se han convertido en más valoradas en el curso de la modernización (por ejemplo, actividades de ocio de clase media).

La prevalencia del servicio doméstico en los últimos decenios se ha mantenido al menos estable y, en algunos contextos, incluso ha aumentado, lo que pone en tela de juicio las suposiciones de su disminución con la modernización y el crecimiento económico.

Los especialistas en ciencias sociales y los economistas han puesto de manifiesto esta tendencia en los países consumidores de servicios nacionales, incluidas las economías industrializadas avanzadas (como Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña), los países asiáticos recientemente industrializados (como Malasia) y los países ricos en petróleo de Oriente Medio.

Las estadísticas de los países proveedores de servicios domésticos, incluidos muchos países de América Latina y el Caribe, también indican un número creciente y constante de empleados domésticos, que representan una proporción impresionante de su fuerza laboral.

 

II. Características del servicio doméstico

Si bien el servicio doméstico se refiere a un fenómeno altamente histórico y siempre cambiante, es posible que se recojan algunas características generales con respecto a los trabajadores domésticos, el servicio doméstico y la migración.

A. Características de los empleados domésticos

Trabajadora limpiando una escalera. Características de las trabajadoras domésticas.En algunos lugares, el servicio doméstico es identificable con un grupo bastante homogéneo de individuos, como las mujeres migrantes de color en los Estados Unidos. En otros, como España, no existe una asociación tan estrecha entre la etnicidad y el trabajo doméstico. El servicio doméstico tiende a ser de género.

En la mayoría de los lugares, se trata casi exclusivamente de una ocupación femenina, aunque en algunas regiones (como Zambia), es una actividad casi exclusivamente masculina.

La edad de los empleados domésticos varía, aunque existen patrones regionales e históricos de mayor frecuencia para ciertos rangos de edad, lo que hace que los niños, los adolescentes, los adultos jóvenes o los adultos mayores sean los empleados preferidos.

La educación formal limitada es casi una constante; sin embargo, hay casos de personas educadas que realizan el servicio doméstico a pesar de la capacidad de trabajo que implica (como es el caso de algunos trabajadores extranjeros en Canadá). Muchos de los empleados domésticos provienen de familias pobres y marginadas.

En algunos lugares (como Malasia y Argentina), pocos empleados domésticos trabajan más de un año para el mismo empleador, mientras que en otros (como Zambia), muchos pasan años -incluso toda la vida- trabajando en un solo hogar.

Las trabajadoras del hogar/domésticas de algunas regiones tienden a ser también jefas de sus propios hogares (como en Zambia), mientras que en otros lugares (como Malasia y Canadá) se les impide formar y/o vivir con sus propias familias. En cualquier caso, las necesidades básicas en sus propios hogares tienden a permanecer insatisfechas, de manera que las trabajadoras domésticas hacen contribuciones cruciales al sustento de su hogar.

Los empleados domésticos están sujetos al paternalismo, la dependencia, los roles ambiguos, el abuso, las largas horas de trabajo y los bajos salarios. Pocos tienen prestaciones de jubilación, servicios médicos u otros beneficios sociales. La literatura reciente ha comenzado a centrarse en la organización de los empleados domésticos y en el sector del servicio doméstico, pero los obstáculos para tal actividad abundan.

 

B. Formas de servicio doméstico

El servicio doméstico asume una variedad de formas.

Históricamente, un arreglo muy común ha sido el trabajo en casa, el sirviente que vive donde trabaja, y por lo tanto disponible durante largas e imprecisas jornadas de trabajo para una amplia gama de tareas.

La persona que vive en el hogar generalmente gana un salario, complementado por el alquiler, la comida, los servicios públicos y la ropa.

Por el contrario, vivir o trabajar durante el día significa dormir en la propia casa. Los sirvientes en este arreglo pueden ganar sólo comida, un salario solamente, o una combinación de los dos.

Una tercera forma es la contratación comercial diaria u horaria en diferentes hogares. Estos trabajadores suelen tener tareas relativamente concretas (como limpiar, planchar, cocinar) en cada lugar y se les paga en salarios. La contratación comercial puede ser más atractiva para los trabajadores que tienen sus propios hijos, mientras que otros suelen vivir en ella.

Con el tiempo, el trabajo doméstico en régimen de convivencia ha tendido a disminuir, mientras que las otras dos formas aumentan.

Las razones de la disminución de la demanda de trabajadores que viven en casa incluyen el costo económico, la simplificación de las tareas domésticas, la reducción del tamaño del hogar y del espacio vital, el deseo de privacidad y los estilos de vida urbanos.

Entre las razones de la disminución de la oferta figuran las preferencias por empleos que ofrecen más libertad y respeto social. A pesar de esta tendencia, los recién llegados a las zonas urbanas que trabajan en el servicio doméstico casi siempre se encuentran en el sistema de convivencia, y en muchos lugares el cambio de la convivencia a la convivencia o a la contratación es muy difícil.

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